miércoles, 22 de junio de 2016

Quebrantahuesos 2016

Después de un invierno y una primavera de tanta agua, frío y viento, ¿que adivináis que sucedería en la Quebrantahuesos? Pues eso, frío y agua... Ni a las puertas del verano íbamos a librarnos.
Ya las predicciones lo confirmaban, que sobre todo en el lado francés, las temperaturas serían frías (2º en los puertos) y con lluvia.
Hubo mucha gente que abandonó con hipotermias, y otros que en la cima de Somport se daban la vuelta. El tema estaba feo, pero en mi opinión salvable siempre y cuando se fuese correctamente abrigado. Simplemente con un buen chubasquero y unos guantes de invierno (que es lo que llevé) además de una buena dosis de "ganas" o mentalidad o cabezonería se podían completar los 200km.
De la misma forma que el pasado año,  llegaba sin mucho fondo, ningún entrenamiento o competición de más de 4h/4h30', aunque con mejor forma que en 2015. Y así lo demostré, no en el tiempo final pero sí en mis registros en cada uno de los 4 puertos.
Mi idea era bajar de las 6h 30' e incluso si la cosa iba bien, algo menos. Eso me decían los datos de mis entrenamientos previos. Pero eso era sólo la teoría...
En la práctica ya de salida (desde el tercer cajón este año),  la carrera se rompió muy pronto y al contrario que el año anterior, se marchó un grupo cabecero muy grande por delante. Primeros minutos perdidos ya que en mi grupo se rodaba excesivamente tranquilo. Somport subí bien, guardando siempre para mantenerme en el grupo en el que iba, sobre todo de cara al tramo llano que hay después del descenso hasta Escot. Sin embargo en dicha bajada me bloqueé bastante por el frío y la lluvia. Perdí bastante tiempo y perdí el grupo en el que viajaba, por lo que hasta el inicio del Marie Blanque lo hice con no mas de 12-15 ciclistas donde la colaboración era muy escasa.
A pié de Marie Blanque era el momento para intentar recortar tiempo perdido, y aunque notaba las "patas" tiesas (me costó bastante entrar en calor) hice una buena subida mejorando más de 2 minutos respecto a 2015.
Descenso rápido, pero de nuevo más solo que la una... en el llano hasta Laruns en un grupo de 5 ciclistas donde no tiraba ni el apuntador. 
Llegaba el Portalet, puerto precioso de 29km donde si tienes gas puedes ganar una minutada. Esta vez no iba mal, y eso que había gastado algo de munición extra. Empecé desde abajo a un ritmo bastante bueno, pero en el descansillo a 10km de coronar me asaltaron los calambres. Y más que el dolor en sí, lo que me dolía era el ver que iba subiendo con fuerza y de repente hay que parar porque no puedes pedalear. Poco a poco solventé la situación y con cuidado proseguí mi camino hacia la cima. Arriba caía aguanieve, por lo que chubasquero y guantes al canto sobre la marcha y para abajo. Hasta pasada la estación de esquí de Formigal no cedió la lluvia, que ya me remataba muscularmente para afrontar la última parte.
En Hoz (último puerto) fue cuando me di cuenta que mi objetivo no iba a ser posible. Había cedido un tiempo por las distintas circunstancias que iba a ser insalvable. 
Aún así no me di por vencido y formé un grupo bastante majo (ahora sí) con el que hicimos muy rápido el tramo hasta la meta, donde paré el crono en 6h 38'. Lejos de mis objetivos personales pero contento por salvar el día tal y como estaba el tema.
Ahora ya no queda otra que volver el próximo año a por esas 6h 20'.

Descenso del Marie Blanque.

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