lunes, 15 de febrero de 2016

VIII Clásica de Llodio

¡Había ganas! Por fin llegó mi esperado debut con el Rioja Máster, y no pudo ser más épico...
Una carrera preciosa, por tierras vascas (que envidia cómo viven allí el ciclismo) y bajo una manta de agua importante. De esta forma inicié la temporada 2016 junto con otros 6 miembros del equipo. Todos conseguimos acabar y todos nos fuimos con buenas sensaciones, a pesar de algún percance leve que ahora os cuento.
A las 15:30 se daba la salida, llovía mucho pero el ritmo (quizás para entrar en calor pronto) era increíble. Se trataba de dar 4 vueltas por los alrededores de Llodio a un circuito de 12km con algún repecho. Y cumplido esto, otra vuelta más larga que incluía los puertos de Respaldiza y de Gárate. Este último era coronar, bajar y meta.
Ritmo fortísimo de salida y una caída dura al finalizar la 1ª vuelta, la veo a mi izquierda y me aparto. Sin mayores problemas, salvo el corte que se produce a raíz del leñazo. Nos quedamos 4 o 5 corredores (entre ellos el soriano Carlos Frías) a relevos para enlazar con la cola del pelotón y no tardamos en cazar. Un primer sofocón, pero situación salvada. Al paso por la 2ª vuelta se hace la escapada (de 15 corredores) y el ritmo baja un poco por lo que las siguientes vueltas se hacen "algo más cómodas".
Los primeros 50km se hacen a una media de 42,5km/h. Ahí es nada con el aguacero que nos acompañaba, de hecho mucha gente ha ido cediendo, y el pelotón ha quedado muy mermado.
Cambio de sentido para afrontar lo duro ¿antes había sido lo suave?... Según los consejos del amigo Zeberio me posiciono algo más en cabeza para afrontar esta parte de la carrera y evitar cortes. Veo como algún compañero salta buscando la escapada, también veo intentarlo a Germán pero van escaseando las fuerzas y se hace complicado salir del pelotón. Todos juntos coronamos el puerto de Respaldiza, sufro un poco pero menos de lo que pensaba. Se me hace extraño pero si, soy yo, habíamos salido 200 tios y me encuentro ahí, en un pelotón de unos 80 corredores supervivientes a un día de perros, los 80 ciclistas más fuertes además de los 15 de la escapada claro.
Tras el descenso sólo queda afrontar el último puerto (Alto de Gárate) y la bajada hasta meta. Todo parece hecho ¿O no?...
Pues no... Siempre hay gente que se empeña en ponerse en riesgo y en ponernos a los demás, y así fué. En plena ascensión llega un descanso con una curva y "ZAS" caída delante de mi. Clavo los frenos pero no puedo evitar chocar con la rueda delantera en los riñones del que había caído justo delante. Salgo rebotado pero no llego a caerme, la gente se levanta corriendo y como si de una carrera de ciclocross se tratase, con la bici al hombro pasamos por allí salvando obstáculos para iniciar rápidamente la marcha. Con tanta rabia por ver como acababa de perder la estela del pelotón, que subí "a todo lo que daba" cogiendo gente que se descolgaba y me lancé en el descenso para Llodio junto con mi compañero Nestor con el que contacté justo en la cima.
Finalmente entré en el puesto 77º  de 200 corredores a 2:46min. del ganador, donde tan sólo 105 corredores acabaron dentro de control. Habría sido la carrera perfecta, de no ser por esta montonera final, pero puedo decir que muy contento con las sensaciones que experimenté.
Clasificación.

Recalcar que el vencedor real David García, fue descalificado al entrar en meta con el dorsal cubierto por el chubasquero a pesar de que lo enseñó varias veces a los jueces en carrera. Así como a algún compañero mio.

Dar las gracias a los compañeros y a sus familiares por el trato, y a la fotógrafa oficial de Rioja Máster Naya.

Nos vemos en Tarazona.

En carrera.



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