martes, 28 de abril de 2015

Desafío 132, Murchante (Navarra).

El pasado domingo 26 de abril volví a colocarme un dorsal. No se trataba de una carrera oficial, si no de una prueba ciclodeportiva aunque habiendo un chip de cronometraje y el dorsal, viene a ser lo mismo.
Durante toda la semana las predicciones climatológicas no eran buenas, pero finalmente me decidí confiando en que "no fuese para tanto", ya que 150km de carrera me iban a venir de perlas para preparar la QH.
A las 9 de la mañana, llovía débilmente y decidí tomar la salida. Hubo muchos inscritos en la prueba allí presentes, que decidieron no hacerlo.
Durante los primeros kilómetros, la lluvia se intensificó y rodamos bajo un aguacero importante hasta pié de las duras rampas de Cigudosa. Me mantuve en todo momento delante y atento para evitar cortes y posibles caídas. Aunque la cantidad de agua hizo que reinase la prudencia.
Llegaba el primer momento clave y en dichas rampas intenté no descolgarme de la cabeza forzando la máquina. Inevitablemente unos 10-12 corredores se fueron por delante y en el puerto que venía a continuación se hizo la selección definitiva quedándome en un grupo de 7 en persecución.
En el largo y peligroso descenso, el agua hizo de las suyas, y el corredor que iba delante de mi cayó al suelo, al frenar de golpe para intentar evitarlo, la rueda de atrás se me fue y para salvar la caída no me quedó otra que hacer un recto parando contra el "quitamiedos", por suerte no me hice nada, solo un inapreciable golpe en el muslo al parar en el metal. Anduve hábil la verdad.
Lo peor de todo fue que perdí el grupo con el que rodaba y al ver, ya terminado el descenso, que en solitario no conseguía nada más que vaciarme, me tocó esperar al que venía por detrás con mi compañero Manuel.
En dicho grupo me dispuse a iniciar el ascenso al segundo puerto, pero al meter plato pequeño se salió la cadena. Pie a tierra y tras colocarla intentar darlo todo en los 3km de subida para enganchar antes del llano hasta Murchante.
Lamentablemente me faltó un poco de todo: distancia (ya que era un puerto corto), algo de fuerzas, y quizás que se hubiesen apiadado de mi levantando un poco el pié. Coroné a escasos 20 metros de ellos, pero en el suave descenso a pesar de que seguí intentando enlazar, cada vez se me alejaban más.
Yo sólo de nuevo, con viento lateral y a falta de 40km llanos hasta meta no me quedó otro remedio que dejarme alcanzar por otro grupo que venía a lo lejos.
A relevos pero con poco gas llegábamos hasta meta, personalmente con un amargo sabor de boca.
Al final hice el puesto 32 de la clasificación general. Cierto es que sin percances hubiese estado peleando entre los 15 primeros, pero no menos cierto es que de haberme caído hubiese sido mucho peor.
Finalmente fuimos unos 120 valientes los que salimos, 91 los que terminamos. La lluvia hizo mella con hipotermias y caídas varias en las bajadas.

En las "rampas de Cigudosa".



No hay comentarios:

Publicar un comentario