martes, 10 de marzo de 2015

Vuelta a Castilla y León Máster

El fin de semana del 7 y 8 de marzo se disputó en Benavente la Challenge Castilla y León, para categorías Máster y Élite. Lo mejorcito de España en cuanto a la categoría se encontraba en la prueba.
Hasta allí nos desplazamos Tres miembros del equipo (Rubén, Carlos y yo).
La Challenge constaba de 3 etapas, dos en línea y una contrarreloj individual, las cuales os contaré por partes.

-Etapa 1: Para abrir fuego el sábado por la mañana se disputaba la 1ª etapa con 66 Km y dos altos puntuables. La etapa se hizo rapidísima, y el vencedor (Antonio Martín) alcanzó la llegada a 46 km/h de media. Yo particularmente corrí otra etapa muy distinta, y es que pese a salir delante, ya en el neutralizado la gente se volvía loca y te adelantaba por las aceras, jardines... literalmente. De neutralizado el nombre, o ni eso.. Con diferencia lo más peligroso del día. Una vez se dio el banderazo de salida lanzada, los tres Sport Navaleno estábamos a cola de pelotón. Increíble pero cierto, sin darnos cuenta nos había pasado hasta el apuntador.
Ante lo corta de la etapa de salida empezó a rodarse a tope, y los látigos a cola de pelotón te iban minando las piernas, hasta que en el primer alto de montaña, cuando luchábamos por no descolgarnos, un AC Hoteles al entregar el chaleco al coche pierde el equilibrio y al suelo delante de mí. Km 30 y adiós carrera.
El resto de la etapa persiguiendo al gran grupo, y alcanzando la llegada a 12' del vencedor.

-Etapa 2 (C.R.I.): Por la tarde y casi sin tiempo de enfriar las piernas, contrarreloj de 3,6 km por las calles de Benavente. Habíamos acabado la etapa cerca de la 1 de la tarde y a las 4 ya estábamos calentando y reconociendo el circuito de la crono. Por cierto con unas sensaciones horribles, y es que el inoportuno catarro que había pescado durante la semana lo sufrí de lleno durante la Challenge.
A las 17:13 tomaba la salida para recorrer un trazado corto pero técnico con curvas pronunciadas y dos subidas duras, una de unos 600 metros  al 8% y la otra de 900 metros al 9%.
Empecé a tope literalmente, y en la primera parte del recorrido volé, poco a poco empecé a notar el esfuerzo inicial pero me fuí mentalizando para echar el resto, acabando casi sin aire en la subida final hasta la meta. Estuve más de media hora sin parar de toser. Catarro junto con un esfuerzo tan agónico es lo peor.
Cuando entré en meta pude escuchar que acababa de marcar el 7º mejor tiempo con 6' 04", y aguanté entre las primeras 20 posiciones buena parte de la jornada, hasta que fueron salieron los 60 primeros clasificados.

-Etapa 3: La reina, 110 km con +1000 de desnivel acumulado, y mi cuerpo un desastre. Bien de "patas" pero apenas había dormido, toda la noche tosiendo. Me desperté fatal y no bajé ni a desayunar, pero... finalmente me decidí a tomar la salida.
Nada más arrancar empecé a encontrarme mejor y me coloqué en cabeza, pero... se me salió la cadena, pié a tierra y con la ayuda de un coche neutro la pusimos en su sitio y enlacé rápido entre la fila de coches. Me sentía mejor pero un exceso de calma en el pelotón produjo que no nos percatásemos de que se acercaba el puerto y una vez más rodábamos en la parte trasera del grupo. Por delante empiezan los ataques, se tensa y se produce el corte dejándonos cortados a unos 50 corredores.
La desesperación era grande ya que subí el puerto muy bien, adelantando a muchísima gente pero no fué suficiente para salvar la situación... la historia de la 1ª etapa se volvió a repetir y llegué a meta con tiempo perdido nuevamente, lo que me colocó definitivamente en la posición 149º de la general final.

En resumen, decir que fue la primera experiencia en una vuelta por etapas, positiva por acabarla sin percances ni caídas y más aún viendo el increíble nivel. Pero que a pesar del buen estado de forma, el virus y sobre todo el miedo a intentar rodar más delante se apoderaron de la situación.

Toca seguir aprendiendo.

En la presentación de equipos junto a mis compañeros.



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