lunes, 5 de mayo de 2014

Desafío 132, Murchante (Navarra)

Una prueba bonita, exigente y bien organizada desde el Club Ciclista Murchante, que se convirtió para mí en una prueba de fuego para medir mi estado de forma y mi evolución.
Según se acercaba el día, mis sensaciones empeoraban por un maldito catarro y algo de anginas que llevaba arrastrando desde el pasado miércoles... En fin "valor y al toro"!!
Nos presentamos en Murchante a eso de las 8:15 de la mañana. ¡Hasta 8 Sport Navaleno inscritos!...
Recogemos el dorsal, nos cambiamos y para la salida, la cual fue bastante tranquila debido al fuerte viento que soplaba de cara. Mi idea era ir colocado delante en todo momento para evitar los posibles cortes y sobre todo las posibles caídas, ya que dicho viento hizo que el nerviosismo de los corredores aumentase, todos querían circular delante y hubo momentos de tensión.
Luchando por la posición en el grupo de cabeza se me pasaron los primeros 40km, hasta que los "rampones" de Cigudosa (1,3km al 9% de media) hicieron añicos dicho grupo. Yo lo pasé bastante bien, sin descolgarme mucho, pero seguidamente llegaba el puerto de Cigudosa (6,2km al 6%), y ahí tuve que buscar un ritmo que me permitiese afrontar los más de 20 minutos que duraría el esfuerzo sin explotar en el intento.
El ritmo lo encontré gracias a la rueda de mi compañero Manuel, que aunque me subió un pelín al límite, pude aguantar el sufrimiento, (en buena medida al verme rodeado de tan buenos escaladores, lo que disparó mi moral) y pude coronar con el y con Carlos, además de varios corredores con mucho gas, como demostrarían luego en el llano. 
Después del puerto, afrontamos un terreno "pestoso" de falsos llanos hasta llegar la rápida y peligrosa bajada hasta Aguilar del Río Alhama. Todo perfecto hasta ahí, mi esfuerzo al no descolgarme en el puerto había merecido la pena y rodabamos rapidísimo en busca de la última dificultad de la jornada: Palafox (1,1km al 7,5%), el cual subí totalmente por encima de mis posibilidades, pero... no podía descolgarme del grupo de ninguna de las maneras.
Una vez terminadas las dificultades montañosas, el placer de rodar en grupo a alta velocidad parecía que era lo único que aguardaba en los 30 últimos km. hasta meta... Pero pronto vi como me había equivocado por completo...
¡El viento! ¡lo habíamos olvidado!... Volvió a hacer acto de presencia azotando lateralmente al grupo. Al fondo divisábamos al 2º grupo de cabeza y los más fuertes decidieron iniciar una persecución tremenda "encunetandonos" a todos y poniéndonos al límite. Varios corredores entre ellos mi compañero Carlos se quedó cortado por los famosos abanicos y yo estuve cerca, pero lo dí todo y conseguí mantenerme hasta que dimos caza a dicho grupo.
Últimos 10km, giro a derechas y viento a favor... La calma definitivamente parecía haber llegado... Hasta que de nuevo y debido a la mala colocación una vez más provocó un mínimo corte en una rotonda que nos dejó 5 metros atrás y que empezó a crecer irremediablemente. Intenté a la desesperada arrancar en solitario con todo lo que me quedaba, pero fué imposible y no pude enlazar.
Ya en las calles de Murchante encabecé la decena de "enfurecidos" que por un despiste se dejó exactamente 1 minuto con el "famoso" 2º grupo cabecero que tanto habíamos luchado por alcanzar.

Mi posición final entre los 209 corredores que terminaron los 132km. fué: 11º de mi categoría y 50º de la general. A 5' del vencedor. A una media de casi 35km/h.
A pesar de ese despiste, acabé contento de poder por fin estar con gente tan fuerte, dejarme sólo 5' con el vencedor en una prueba de tanto nivel... Algo impensable cuando el año pasado completé la prueba a 31 km/h. de velocidad media y a 40 minutos del vencedor.

Rodando rápido en cabeza buscando Cigudosa

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